Suave, lento pausado... Extendiendo cada sonido grácilmente como una caricia.
Una voz grave, seductora, me habla de ilusión, susurrando para aturdirme,
la melodía sigue... invadiendo mis sentidos, convocando mi cuerpo.
Sobre un bote con olor a madera húmeda, pienso en mí.
Moviéndose perezosamente entre los árboles, miro hacia el sol y pienso en tí,
Nubes rojas se arrastran violentamente sobre mi mirada impidiéndome contemplar la razón.
Ahora la sensatez me hace dudar, transformándose en incitación.
Lenta y sensualmente una mujer danza para mí, con la fortuna tatuada en la cintura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario